Regreso a la Academia Nacional de la Historia

Hasta el 13 de enero de 1999, permanecieron los documentos bajo la responsabilidad de la Sociedad Bolivariana, fecha en la que el Ejecutivo Nacional por decreto Nro. 3211, asignó el Archivo del Libertador a la Academia Nacional de la Historia, institución que tuvo la responsabilidad del acondicionamiento del edificio sede donde se llevaría a cabo el almacenamiento, conservación, seguridad, tratamiento y difusión del contenido del archivo. Durante el proceso de remodelación y adecuación de la planta física de la nueva sede del Archivo del Libertador, se recibieron y siguieron las indicaciones técnicas del Centro de Conservación de la Biblioteca Nacional para la selección y construcción de las estanterías de vidrio y mármol dispuestas para albergar el fondo documental, para la adquisición e instalación de los equipos de aire acondicionado, deshumidificadores e hidrotermógrafos que permitiesen mantener las condiciones óptimas de temperatura y humedad que exigen las normas para la preservación de documentos; a la vez que se dotó a la sede con la infraestructura inmobiliaria necesaria para las actividades de archivología, investigación y administración contempladas en el reglamento del Archivo del Libertador.

Entre tanto, se continuó con la tarea de difusión del contenido del archivo a través de la publicación de la Colección Escritos del Libertador, labor que había sido encomendada desde que el fondo documental se hallaba en la Sociedad Bolivariana en 1962 por el entonces Presidente de la República, Rómulo Betancourt, mediante decreto Nro. 803. En tal sentido, la Academia Nacional de la Historia editó los tomos XXVIII (coedición entre la Academia Nacional de la Historia y la Sociedad Bolivariana de Venezuela), XXIX, XXX, XXXI, XXXII y XXXIII. Se editaron 5.000 (cinco mil) ejemplares del tríptico destinado a promover las funciones del Archivo del Libertador; se llevaron a cabo numerosas visitas guiadas a estudiantes de instituciones públicas y privadas de todos los niveles de educación (básica, media y diversificada y a nivel universitario de pre y post grado), y a todo el público en general interesado en conocer el acervo histórico del Archivo del Libertador.

Durante esta etapa, el Archivo del Libertador se enriqueció con la incorporación de nuevas colecciones tales como el Fondo Parra-Pérez / París del Gallego, Documentos Sociedad Amigos de Guayana, Muñoz-Tébar y FOGADE.

El 13 de abril de 2010, por decisión emitida por el Presidente de la República, mediante Decreto Nro. 7375, se dispuso el traslado del fondo documental del Archivo del Libertador al Archivo General de la Nación, transferencia que se llevó a cabo en acto formal y público el día 5 de junio de 2010. Al momento del traspaso, las autoridades de la Academia Nacional de la Historia entregaron un informe pormenorizado del estado en el cual se hallaba la documentación hasta esa fecha; este documento puede ser consultado en la página web www.anhvenezuela.org.ve


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